AT THE GATES “To Drink From the Night Itself”

AT THE GATES Album Cover AT THE GATES
To Drink From the Night Itself
Dave Rotten
Death Metal
Century Media Records
2018
CD/LP
www.atthegates.se
7


01. Der Widerstand (instrumental)
02. To Drink from the Night Itself
03. A Stare Bound in Stone
04. Palace of Lepers
05. Daggers of Black Haze
06. The Chasm
07. In Nameless Sleep
08. The Colours of the Beast
09. A Labyrinth of Tombs
10. Seas of Starvation
11. In Death They Shall Burn
12. The Mirror Black

Cómo pasa el tiempo… son ya cuatro años desde el anterior álbum de retorno de esta mítica banda sueca y ¡parece que fue ayer! Se esperaba con ansia dicho álbum, que no en vano supuso el retorno tras casi 20 años desde su anterior (y por lo visto clásico) 3er álbum “Slaughter of the Soul” (sin contar el “Terminal Spirit Disease”, que en realidad no es un álbum, sino un EP de 6 temas con bonus en vivo de relleno). Ese trabajo “At War With Reality” me gustó, ya que habían retomado el camino justo donde lo dejaron con el anterior, aunque por otro lado, bajo mi punto de vista, no ofrecían nada nuevo, era un poco más de lo mismo, el apostar por la misma receta, casi sin ingredientes nuevos. Esto tiene su lado positivo y negativo, como en todo. Si conservas, es como que te estancas, y si innovas, te sales del tiesto y defraudas a algunos. Pero bueno, era un buen trabajo, me gustó aunque no me volvió loco.

Este nuevo “To Drink From the Night Itself” tampoco me vuelve loco, empezaré por ahí. Lo oigo y está bien, es correcto, todo en su sitio, pero es que me parece de nuevo más de lo mismo. Si en el anterior pecaron un poco de continuismo, en este pecan de repetitividad. Te pones el “Slaughter…”, el “At War…” y éste “To Drink…” y ¿qué diferencias encontramos? Pocas, la verdad, al menos en lo musical, porque… y me vais a matar por esto, lo sé, lo sé… lo que menos me gusta últimamente de AT THE GATES, es la voz de Tomas Lindberg. Si, si.. sé que es una eminencia, que se ha ganado un estatus y tal, y de hecho tiene una voz personal, que ya es es un logro, pero precisamente eso es su cruz, creo yo. Le ocurre igual que a Martin Van Drunnen; sólo saben poner un tipo de voz y de ahí no se salen, lo cual termina cansando un poco por su linealidad. Los vi en directo hace unas semanas en el Graspop y no me gustó nada el aspecto vocal precisamente por este hecho. Y no sólo esto, sino que ha perdido bastante mala leche con respecto al “Slaughter of the Soul”, escuchadlo y lo comprobaréis fácilmente. Y no digamos con respecto a su debut (a mí el que más me gusta y que sí me volvió loco en su momento) “The Red in the Sky is Ours” donde la voz, aunque no había terminado de asentarse en su tono actual, al menos sí era más dinámica, variada y sobre todo cabrona.

Musicalmente como digo, es más de lo mismo, los mismos riffs, las mismas estructuras, quizás menos intensidad desde los discos de los ’90 y en definitiva, nada que te haga levantar una ceja como diciendo: “coño, aquí se lo han currado” o “vaya, han hecho algo que no me esperaba”. Creo que AT THE GATES están ya en plan piloto automático para no arriesgar, salir de giras, festivales, tocar sus clásicos y vivir cómodamente hasta que la vaca siga dando leche o decidan jubilarse. No me malinterpretéis, no es mal disco, de hecho es lo que se puede esperar de AT THE GATES, pero quizás demasiado predecible y como todo lo bueno, si te empachas o si lo tomas todos los días, al final termina perdiendo su gracia. Si eres fan de la banda, te lo recomiendo, claro está, pero desde el punto de vista crítico (que de eso va esta puta parrafada), digamos que es un disco del montón en su discografía.

Número de visitas: (289)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Portal de música extrema del sello Xtreem Music