BOMBS OF HADES «Atomic Temples»

Bien, visualicemos una realidad, tan cómica, como trágica, una realidad en la que por algún extraño arcano no dejo de observar que en cualquier lugar al que dirija la mirada esta plagada de denominaciones como Post-Metal, Metalcore, Deathcore, Math Metal, Brutal Slam, Sheogaze, y, bueno, una ingentísima cantidad de despropósitos como los mencionados, pero, entonces regresa a escena Jonas Sthǻlhammar, con los prodigiosos BOMBS OF HADES, con un disco titulado “Atomic Temple”, en el que mas o menos viene a decir lo siguiente: “Las cosas son así, las cosas se hacen así, y éste es el único camino para hacer las cosas… ¿lo habéis entendido con meridiana claridad tíos modernos?”.

Tercer larga duración de los suecos BOMBS OF HADES, y en este templo solo se rinde culto al crujir de huesos propio del Swedish Metal of Death y vuelve a demostrar que, en mi opinión, esta es la segunda banda mas relevante en la actualidad en lo que se refiere al Death Metal Sueco, solo superados por otra banda con superpoderes como es VERMINOUS; y es que pocas bandas de la actualidad son capaces de proporcionar una personalidad propia a todos y cada uno de sus temas.

Veamos, esto se inicia con un trallazo a la base del cráneo con un tema D-Beat recrudecido como es “Fracture”, y le sigue “And Your Flesh Still Burns”, con su base de Rock´and´Roll y duelo de guitarras desde el mismo abismo, seguido una revisión de SLAYER “Omens”, a continuación “Palace of Decay”, con un riff central tétrico como sombras arrastrándose, siguiente, “Cadaverborn”, inicio doomie, una progresión excelente, pero excelente de verdad, cambio a riff de crudeza Punk y morboso final mid-tempo; momento especial, “Crawling Wind/The Tyrant Embryo”, interludio realizado desde un plano distinto a la realidad conocida, macabro, vanguardista y, sobre todo inquietante, pasamos a la magna obra de mas de once minutos que da título al disco, tema liderado en gran parte por el espíritu de CELTIC FROST y un tanque avanzado despiadado por tierras desoladas, le sigue una parte rápida con la capacidad destructiva de un cañón de pulsos, regresamos al medio tiempo con unas guitarras rebosantes de materia oscura primigenia y continuamos con un pasaje que podría haber sido realizado por alguna banda de Rock Progresivo a principios de los ’70 y, se acaba (una pena), final, un final tenebroso; joder, esto es construir y desarrollar un tema y el resto tocar por tocar; “Through the Pandemonium”, Död Metal endiablado, conciso y letal, pero, coño, ¡que tiene guitarras!, y es que esta banda tiene guitarras… me temo que vamos acabando, “The Last Gateway”, recuperamos la patada en la cabeza del D-Beat y convertimos esa agresión física en un himno diabólico.

Hagamos una valoración: 9 temas carismáticos plenos en personalidad, realizados por unos músicos que son capaces de hacer que el Concierto de Brandenburgo suene Death Metal. Ejecución, composición, sonido… no hay dudas, no hay puntos débiles y un trabajo de guitarras poderosísimo. Disco de Death Metal perfecto.

Creo que es el momento de plantear una posible canonización de esta banda.

Número de visitas: (610)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Portal de música extrema del sello Xtreem Music