HOLY TERROR «Mind Wars» (1988)

Esta vez no es un debut, sino un segundo disco, el que elijo para rescatar del olvido, y además un discazo con todas las letras, un indudable tesoro, que si bien es reivindicado por muchos y alabado unánimemente por todos los que lo han oído, no está ni mucho menos a la altura de visibilidad y reconocimiento que se merece. Es solo un año posterior al álbum que le precede, pero la diferencia entre ellos es tan brutal que no me cabe la menor duda al escogerlo, aparte del inmenso afecto y devoción personal que siempre le he profesado (y ya sin entrar en el hecho de que del debut del 87, «Terror and Submission», existen dos mezclas distintas). Es uno de tantos discos a cargo de un grupo de Thrash que, en parte por aparecer a finales de los 80, se quedó solo en una promesa. Pero HOLY TERROR eran un grupazo, hay que decirlo con todo orgullo, tenían una potencia tremenda, estilo propio, buenísimos temas, una identidad reconocible a todos los niveles, una formación muy compacta… Sacaron estos dos discos, giraron por Estados Unidos, aparecieron en revistas y fanzines e incluso vinieron dos veces de gira a Europa, pero desgraciadamente se quedaron por el camino justo tras un momento glorioso de inspiración, ejecución y poderío sonoro como fue este «Mind Wars» del 88, debido a HOLY TERROR- 1988- Mind wars (Back)problemas internos (económicos, organizativos, de drogas, etc.) que forzaron la salida del segundo guitarra, Mike Alvord, y que derivaron en que al año siguiente Kurt Kilfelt, líder y alma de HOLY TERROR, se trasladase de California a Seattle junto con la sección rítmica del grupo. Pero por mucho que fuese el fundador, guitarra solista, principial compositor, productor, co-mezclador y creador del concepto de la portada de este disco, dejar atrás a Alvord, que también componía, y al cantante Keith Deen, que ayudaba con las letras y sobre todo tenía un enfoque vocal personalísimo, fue una pérdida de la que la banda no se recuperó. De haber continuado juntos -y también si los 90 hubieran ofrecido un campo de batalla más propicio para este tipo de formaciones-, quién sabe si habrían alcanzado un estatus muy superior, porque desde luego méritos tenían de sobra.

En varios sitios consideran a HOLY TERROR y a este disco en concreto como Speed Metal, y ciertamente la velocidad, los elementos melódicos y las líneas vocales se corresponden con esa clasificación, mientras que en otros tantos los describen como Thrash, sin especificar más. No me parece esencial ponernos a discutir qué etiqueta se le ajusta mejor, y de hecho puede que tenga tanto de uno como de otro y que de ahí le venga en parte su condición de disco único y su muy marcada personalidad, uno más de los factores que hacen que sea un trabajo arrollador. Kilfelt había estado en AGENT STEEL hasta el verano de 1985, cuando fundó HOLY TERROR, y ese año había grabado y publicado con ellos su debut «Skeptics Apocalypse»; por otro lado el primer batería, Jack Schwartz, había hecho lo propio con DARK ANGEL, tomando parte en su debut «We Have Arrived», también de 1985. Con estos antecedentes estaba claro cómo iban a sonar HOLY TERROR (a pesar de que Schwartz desapareciera de la formación en el 86 sin llegar a editar nada con ellos): a una mezcla de AGENT STEEL, ABATTOIR, SAVAGE GRACE, FLOTSAM AND JETSAM o HEATHEN, cruzado con la agresividad de KREATOR y la actitud de NUCLEAR ASSAULT y amplificado todo a través de una potencia avasalladora. Si se le suma el personal enfoque de las letras, centradas casi por completo HOLY TERROR- 1988- Mind wars (Inlay)en asuntos religiosos pero sin la menor connotación satánica (basta echar un vistazo a los títulos), y una presencia vocal única a cargo de Keith Deen, con un timbre, un registro y una forma de escupir las letras que le diferencian de casi cualquier otro cantante del género, tenemos la fórmula perfecta para explicar por qué HOLY TERROR ocupan un lugar privilegiado en el Metal de finales de los ochenta.

«Mind Wars» consta de ocho temas, uno de ellos con tres partes distintas pero unidas, y es un misil, un cañonazo, una estampida detrás de otra. «Judas Reward» abre la veda tras unos segundos de intro, a base de velocidad desmadrada, guitarras furiosas, una batería enloquecida y una voz que rabia, ruge, recita y a veces canta, y así todo el disco. Este primer tema tiene una sección central más lenta, técnica que repiten en casi todos, pero aparte del más comedido y rítmico «The Immoral Wasteland» y más adelante el tema triple, con un montón de pasajes contrastantes, el resto van básicamente a piñón fijo, a veces tan deprisa que dan una cierta sensación de precipitación, un hipnótico vislumbre del caos, como cuando uno se asoma a un precipicio. Es otro más de sus muchos atractivos y otro rasgo que lo distingue del resto de grabaciones que, ya por aquel año, seguían sin contemplaciones la estela del «Reign In Blood» y su producción límpida y digital. La grabación de «Mind Wars» como tal les llevó cuatro días, y entre eso y luego regrabar algunas pistas, mezclar el álbum y hacer el máster, no llegaron a tres semanas de trabajo, y se nota, además de que no tenían aparatos digitales, solo pedales y efectos analógicos que usaron en directo en la propia grabación. Todo eso se nota, pero para bien, porque el disco suena crudo y vivo y transpira sudor y energía como si fuese el concierto más anfetamínico y cañero al que uno hubiera ido nunca.

HOLY TERROR- 1988- Mind wars (Vinyl)Tras el arranque con «Judas Reward» viene la concisa, veloz, melódica y pegadiza «Debt Of Pain», personalmente mi favorita y un tema que tiene esa cualidad furibunda y concentrada que encontraremos más adelante en temas como el «Sex, Murder, Art» de SLAYER en 1994. Le sigue la mencionada «The Immoral Wasteland», con su marcado ritmillo, y cerrando la cara A tenemos esa pieza en la que supuestamente unen tres temas, pero que en realidad viene a ser una especie de suite, una colección ensartada de fragmentos cada cual con sus propias características y entre los que pasan de uno a otro sin ninguna transición. Precisamente por eso, y porque yo lo tengo en vinilo, nunca he sabido bien dónde empieza exactamente cada uno de los tres temas (ignoro si las varias reediciones en CD los separarán en tres pistas o no), pero ni falta qué hace. La cara B, contra todo pronóstico, es aún más directa y más rápida: «Damned By Judges» tiene algunas partes más lentas, pero su tempo básico es veloz, «Do Unto Others» empieza de forma contundente y pesada, pero cuando empieza a correr no hay quien le pare, especialmente la voz, más acelerada que nunca y de nuevo sirviendo de premonición sonora al Araya de «Dittohead» en 1994, «No resurrection» hace otro tanto y «Christian Resistance» cierra con un Keith Deen más desquiciado que nunca y ofreciendo más de lo que hemos encontrado a lo largo de todo el disco: frases inspiradas, estribillos pegadizos, rellenos melódicos, solos fulgurantes y una velocidad de crucero que solo se detiene para coger fuerzas y volver a atacar.

Por desgracia, Deen murió en diciembre del 2012, víctima de un cáncer que se lo llevó en apenas tres meses. Valga esta reseña como humilde y sentido homenaje a su persona, a su aportación y a lo mucho que hizo y dejó grabado en la breve discografía de HOLY TERROR.

Número de visitas: (0)

12 opiniones en “HOLY TERROR «Mind Wars» (1988)

  1. pablin

    mi historia con este grupo es la siguiente hace unos años leyendo una entrevista a blind guardian le preguntaban por sus influencias en sus primeros dos discos y contestaban que en esa epoca escuchaban mucho thrash tipo kreator , vio-lence , forbidden y al final mencionaban a los holy terror yo por aquel entonces (hablo de finales de los 90)ya tenia una buena base de lo que era el thrash pero no conocia de nada alos holy terror y por casualidad en una tienda de oviedo dias despues me pille los dos lps de holy terror el primero me parecio bueno pero al escuchar el segundo ya flipe jje thrash speed metal en toda regla si señor y ya acabo diciendo que the crypt van a reeditar pronto la discografia completa en vinilo a modo de tributo a keith deen salud

    Responder
    • Pedro Ingelmo Autor del post

      Claro, porque HOLY TERROR estaban al nivel de todos esos grupos que mencionas, cada uno en su estilo.
      No sabía lo de la reedición en vinilo, pero me parece un más que merecido homenaje a Keith Deen, sí señor. Gracias por el dato!

      Responder
  2. Pedro Ingelmo Autor del post

    Gracias a todos los que habéis entrado y habéis comentado, tanto al que no conocías al grupo como al que tenías el disco en vinilo o al que te lo grabaron los colegas en cinta y luego lo pillaste en CD. Lo importante es que al parecer a todos nos gusta. A unos les trae recuerdos, otros quieren descubrirlo… Esa es la grandeza de los discos intemporales. Un saludo a todos!!

    Responder
  3. Martín Gasa

    Pedro tengo mucha más info de este disco, no se si sabés que Kilfelt editó un CD en el 2006 «El Revengo» en el booklet habla mucho de la banda y los problemas que pasaron. Y tengo un reportaje que un contacto le hizo hace unos meses al ex violero. Si tienes Facebook buscame por esa vía y te facilito los datos.

    Responder
    • Pedro Ingelmo Autor del post

      Gracias de nuevo! Estuve mirando tu blog, ya te dije, leí tu reseña sobre HOLY TERROR y luego ya le eché un vistazo a todo.
      Conozco el disco «El revengo», pero por ahora no he podido encontrarlo a un precio razonable como para poder comprarlo. Lo que sé de la banda, como por ejemplo los problemas que pasaron, procede principalmente de la página del grupo.
      Te escribo al correo y ya me pasas todo eso, ¿vale? Un saludo!!

      Responder
  4. pablin

    buen material chavales yo lo tengo en vinilo como decia pedro del primero a este ahi un abismo un lp totalmente recomendable

    Responder
  5. Satanicus

    En su tiempo lo tenia en cassette y grabado por un colega.Sonaba muy duro para su tiempo, sobre todo si venias del heavy. Cuando lo vi en doble CD con el anterior álbum(no tan bueno) no me lo pensé. Siempre que lo pongo me recuerda mis tiempos mozos pero como dice la canción de Obituary «slowly we rot».

    Responder
  6. Martín Gasa

    Me emocioné mucho con esta reseña, yo lo escuché en 1988 pero en cassette grabado de vinilo. Luego compré el CD. El tema 4 si está dividido en subpistas, Terminal Humor arranca cuando el tema tiene su primer momento de calma, y Mind Wars arranca precisamente cuando se produce ese acelere seguido de una persona recitando cosas rápido. Un gran abrazo y les dejo el link de la review que hice yo hace muchos años.

    http://ragereviews.blogspot.com.ar/2008/09/holy-terror-mind-wars-1988-thrash-metal.html

    Responder
    • Pedro Ingelmo Autor del post

      Hey, me alegro de que te haya gustado!
      Gracias por aportar el dato sobre la división del tema triple; la parte correspondiente a «Mind Wars», con el recitado, sabía que iba ahí porque sale en las letras, y el otro más o menos, por aproximación, jaja!
      Leída tu reseña 😉 Veo que coincidimos en unas cuantas cosas, estupendo. Y es que el disco es fantástico, qué duda cabe.
      Un abrazo también para ti y gracias por comentar! :)

      Responder
      • Martín Gasa

        Un gran abrazo para vos Pedro pegate una vuelta por mi blog. Tengo 42 años, empecé a escuchar thrash a mediados de los 80s así que esa epoca la viví de adolescente acá en Argentina rodeado de cassettes TDK grabados desde vinilo (Era imposible comprar los vinilos, valian oro y los tenían los disqueros especializados).

        Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Portal de música extrema del sello Xtreem Music