INHUMAN DEPRAVITY “Nocturnal Carnage by the Unholy Desecrator”

INHUMAN DEPRAVITY (tur) Album Cover INHUMAN DEPRAVITY (tur)
Nocturnal Carnage by the Unholy Desecrator
Again Kill
Brutal Death Metal
Coyote Records
2015
CD
facebook.com/Inhumandepravity
8.5


1. Exhuming the Creator for Own Expediency
2. Dismembered and Buried Instincts
3. Condemned to Monotheistics
4. Rise of Vengeance by Bloody Torment
5. Apocalyptic Mass Murder Oath
6. Bloodthirst of Sinners
7. Carnivorous Offering
8. Slain Dissection Abuse
9. Salvation Through Bloodvomit

Tras la estela de bandas turcas como CENOTAPH, DECAYING PURITY, DECIMATION o proyectos como DRAWN OF IMPURITY, desde las infectas profundidades de un pozo cuyas corrompidas aguas se localizan en Estambul, surgen innatos obsesos de las más bestias facetas, caso de los Slammers GUTFED o los fast-brutaldeathers que hoy nos ocupan, apropiadamente denominados INHUMAN DEPRAVITY. Una propuesta surgida hace unos dos años y que se erige en masacre musical inhumana, emitiendo pura depravación por cada poro de sus viciadas y ponzoñosas artimañas sónico/artísticas. Mucho ojo al nivel de adrenalina que se gastan en su debut “Nocturnal Carnage By The Unholy Desecrator” (Coyote Records). “Brutal” sería un término fácil y de lo más recurrente, más bien habría que catalogarlo como sorpresivo e inminentemente maduro. Tampoco pretendo transmitir con esto que que el presente disco constituya la originalidad absoluta o sea una obra maestra, aunque sin duda tiene muchos momentos de poso propio. Pero no disimularé, me reconforta (y mucho) que en el Brutal Death se mantenga el pabellón bien alto, al menos en lo que respecta a propuestas de este tipo. Eso es que hay madera, y que en general, los músicos de este palo no se conforman con cualquier bagatela, mostrando nivel y criterio ante todo.

En la línea conceptual de Dan Seagrave aunque con una dinámica y trazo bien distinto, menos afilado y más caldoso, el artista gráfico Rian Oktanto factura una portada bastante genérica pero no por ello menos resultona; claramente, una de las miles de deformaciones posibles y archicopiadas de las escenas plasmadas por el propio Seagrave en “Imperial Doom” de MONSTROSITY, “Like an Ever Flowing Stream” de DISMEMBER o “Penetralia” de HYPOCRISY, con ese concepto “foco de atención” que nos invita simétricamente a un punto del cuadro, todo recto y sin posibilidad de escape.

El salvaje debut de estos hijos del Impero Otomano consigue aunar la esencia del Brutal Death de factura americana y europea en varias de sus facetas, envueltos mediante un orden caótico a caballo entre antiguos SEVERE TORTURE, SUFFOCATION, viejos DYING FETUS o sus propios paisanos DECAYING PURITY (con los que comparten al vocalista Yunus), retazos de una onda más actual al estilo COPROCEPHALIC, el toque tipo MALIGNANCY y la impetuosa estela de ORIGIN pero sin Shredding ni marcianadas. Como acercamiento y guiño, el disco cuenta con determinados y muy pasajeros destellos melódico-rifficos al estilo ANGELCORPSE, una pincelada que abre posibilidades aunque sin aferrarse en absoluto. Esta gama de bien preciadas especias confiere al disco una intensidad descomunal, a la que hay que sumar ciertas andanadasde tensión a lo GORGUTS o HATE ETERNAL, pero de una forma que consigue eludir ambos estilos, o en todo caso manteniendo alguna breve astilla de los canadienses, en medios tiempos. Y es posible vislumbrar una capa Deathcore, pero en forma de simplísimo matiz.

Todo ello es refrendado por una producción de factura claustrofóbica y llevada a cabo por Ünsal Özata, cuyo currículum sobre el terreno va creciendo poco a poco, posiblemente por motivos que, tras la escucha de esta gran mezcla transmutada en barbarie decibélica, sobra explicar. Por decirlo claramente, los altavoces sugieren reventar debido a una compresión de apariencia desmesurada, aunque en realidad no se haya abusado tanto como en la de otros trabajos ante los que cuesta bastante conservar los oídos intactos. Aún así, y a pesar de estar bien hecho, me parece excesivo, más bien innecesario. Ahí está el último disco de SEPTYCAL GORGE para dar una lección a todos los amantes de la hipercompresión: primero música, después ya veremos qué tipo de apariencia se le confiere. Salvando este importante escollo para el que suscribe, INHUMAN DEPRAVITY han clavado un trabajo de aspecto monilítico pero lo suficientemente variado en riffs y ritmos, estilos e ideas, con la mala sangre, la técnica y la musicalidad por encima de todo. Y sin salirse del Brutal Death auténtico, además de no haber empleado ni una sola gota de disgorgeo o de Slamming, como simple nota adicional.

Guitarras crueles y enfermizas, un bajo que cuando suena en solitario parece estallar dada la absoluta presión empleada en su producción y que simula una plasta compuesta por toneladas de agua sucia, al igual que una batería no menos megacomprimida, tocada con destreza y solvencia. La voz también es bien agresiva y gutural, en registro grave y medio-grave, cerrando un círculo perfecto. Velocidad desenfrenada, cambios de tempo fluidos, técnica y buena alternancia de riffs disonantes con partes más estables y accesibles, siempre en plena carnicería y descalabro.

El edificio se nos viene encima con “Exhuming The Creator For Own Expediency”, oda de guerra y destrucción sin paliativos que maneja diferentes recursos técnicos y expresivos, mostrando los dientes sin fisuras, pero lejos de los oscuros y retorcidos puntos que el combo puede ofrecer. Y ahí entra en juego la pasmosa “Dismembered And Buried Instincts”, cuya arrancada se va enrevesando de forma curiosa, para conectar con una aplastante estrofa y con los posteriores megavatios de metralla que están al caer, armónicamente o en formas blasting. Las guitarras toman el protagonismo, creando paranoias cíclicas que se entrelazan con trémolos que en cierta medida apuntan a lo más clásico.

Condemned To Monotheistics” sorprende por su inicio, parece difícil que una banda con estos planteamientos se lance a través de un pasaje tan simple pero con tanto gancho, a medias entre SUFFOCATION, el Crust y el Hardcore Punk, sin ser una cosa ni otra pero dando pie a un corte diferente y que marca el primer gran inciso del disco, por su forma de resolver y mantener el tipo. Cambios y más cambios, bien hilados, sobre una batería y unos riffs que son brasas letales, incluyendo aires DYING FETUS. “Rise Of Vengeance By Bloody Torment” se enreda más todavía: con una introducción a medias entre el Death progresivo, GORGUTS y DEATHSPELL OMEGA, acata una carrera de altas velocidades en la que no dejan títere con cabeza, con el bajo y las guitarras fraseando y buceando como pulpos, y con una caña que parte columnas vertebrales. “Apocalyptic Mass Murder Oath” puede aparentar menos sorpresiva y monocorde, sin embargo no deja de implementar venenosos arañazos de cuerdas y growls, llegando a descender a bajas velocidades sin dejar de aplastar ni bajar la guardia ante un Groove semiarrastrado y de talante serio, con bastante sabor Mullen.

Bloodthirst Of Sinners” vuelve a aportar frescura, precisamente por sus silencios intermedios, tensos y calculados. Las tornas se calientan sobremanera, en la onda de la vieja escuela pero a través del sonido desmesuradamente bestia de este trabajo, causando diferente impresión y volando por Infiernos de completa pesadilla. No encontraremos asomo de piedad en “Carnivorous Offering”, verdadera exhibición de parches que soporta nutridas y atronadoras cuerdas, con acordes de reposo tan escuetos como portadores de leve oxígeno. Inicio de mecanismos Groove en “Slain Dissection Abuse”, una pieza desmadrada y de corte simplista que solo busca apedrearnos el cerebro con sus bloques de notas pegadas entre sí, disonando con creatividad y soltura pero sin olvidar la cruel vena trémolo-Warblasting y el escozor de mil balas en el estómago. “Salvation Through Bloodvomit” es como el alma de la fiesta, llegando a recordar en tramos a ORIGIN, RINGS OF SATURN o WORMED, encarando la recta final con aires renovados y cierto sabor GrooveCore. Un insistente feel guitarrero, sencillo pero machacón, se produce en gran parte del track, bien roto por los puntuales mordiscos que derivan hacia las pálidas melodías finales, explícitamente crudas y pensadas para crear sensación de desangelamiento.

INHUMAN DEPRAVITY nos entrega un primer trabajo densísimo, sofocante y tremendamente solvente, a mi posiblemente flipado juicio; junto con los discos de SICKENING, INCINERATE y PRION (como mínimo), se erige sin miedo en otro gran pelotazo del presente y extraño 2015, a falta de lo que está por venir… pero también por demostrar. Lo dicho, discos así revelan la gran salud del “Brutal Death Metal” a secas, ante los no pocos fiascos “extremos” que están apareciendo a diario, sin distinción de nombres, estilos o standing. Turquía quema.

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