KEVLAR SKIN «Transmigrator»

Como dice el sabio refranero español… “nunca es tarde si la dicha es buena”. Abrir los oídos ante la música de una buena banda siempre es un placer, sobre todo cuando la idea preconcebida de que “no es nuestro estilo” o que lo que hemos escuchado no nos llama demasiado nos impide poder valorar las cosas en condiciones. Claro, no hay tiempo para todo, y repartirlo de forma presuntamente productiva es una prioridad. Y sí, nuestros gustos son inescrutables y variados, pero en ocasiones actúan a traición, posiblemente en función del momento, pudiendo jugarnos malas pasadas. A veces tenemos fe en ciertos trabajos que posteriormente, tras varias escuchas, nos decepcionan completamente, lo mismo que cuando prestamos atención a algo aleatorio, por el motivo que sea… podemos llevarnos gratas sorpresas. Este último caso define algo bastante parecido a lo que me ha pasado al darme de bruces con el último disco de los cordobeses KEVLAR SKIN, el poderoso “Transmigrator”, lanzado por el sello Eclectic Productions. Su explícita portada ha sido realizada por el artista Phil McDermott. Sin la necesidad de plasmar el realismo absoluto, resulta tan reveladoramente atractiva como adecuada y funcional.

Estamos ante un trabajo bastante heterogéneo, y para el caso, esto puntúa en positivo. Aunque definir el grueso de esta música no es tan simple, podríamos destacar las combinaciones entre secciones técnicas y rítmicas, o las dos cosas superpuestas: toques de CANNIBAL CORPSE post 2006, con ligeros aires de los últimos PESTILENCE o GORGUTS, aunque sin llegar a ser tan enrevesados ni ceremoniales como estos últimos. También los lógicos guiños a SUFFOCATION,  o algunas secciones de cierto corte progresivo, sin olvidar los toques Grind y un efectivo aroma Groove/Core que impregna algunas secciones. Y esto son muchas cosas… pero no existe una línea general que defina el grueso de los temas, cada uno muestra diferentes parámetros. Tan pronto suena un arreglo de color marciano mediante detalles de guitarra, como nos llegan aires básicos de los SLAYER más experimentales y noventeros, incluso los de pura esencia Hardcore. Brutal Death Metal con puntos Groove/cibernéticos y reacciones inesperadas, con todo el asunto creativo que esto conlleva. Pero sobre todo, una apisonadora total.

El trabajo se grabó en Estudios No (Córdoba) durante el verano de 2013, con Juan Carlos Pastrana a cargo de la mezcla y masterización. La producción es potente, destacando por encima de todo la gran integración entre voz e instrumentos, con claridad y precisión. La batería y el bajo están tocados por Santi y Sebas, respectivamente. Ambos instrumentos brillan en sus correspondientes papeles, siendo la labor de parches absolutamente visceral y fundamental, mediante patrones asfixiantes y dobles bombos asesinos cuyo sonido está muy logrado. El bajo, sobrio e inquieto al mismo tiempo, nos regala bastantes momentos de protagonismo: motivos doblados, frases solistas o continuos toques Popping resaltando ciertas notas, destacando sobre la música y confiriendo un toque especial a la banda. Inevitablemente, actúa como uno de los principales ejes del disco. Las guitarras (Pedro y Stanoyewith) suenan afiladas pero con cuerpo, atruenan en medios y el volumen que tienen es perfecto, sin tapar ni ser tapadas. Continuamente están intercalando riffs con diabluras en forma de ráfagas espasmódicas. La voz de Fer mantiene un potente registro medio-grave (con ligeras excepciones que asoman de vez en cuando), resultando un vapuleo constante e integrándose muy bien en el papel métrico y rítmico.

Dawn of a Nation” se erige como gran tema de apertura, conjugando elementos Groove y Grind con una voz muy marcada y agresiva. Una serie de secciones, contiguas, actúan como gancho, compuestas por diferentes patrones y velocidades. Como contrapunto, señalar las obsesivas frases de guitarra que son repetidas por el bajo, pero en un ámbito solista que produce una momentánea sensación de ahogo y aislamiento. Tras una inesperada sección de bajo y batería, acoples de guitarra y voces susurradas, se despide la canción con alusiones a las partes anteriores, resultando un corte muy bien estructurado y pegadizo.

Breed of Salvation” arrasa con base Grind, aunque el bajo vuelve a sorprendernos con su solitario registro, con predominancia de tresillos sobre una rápida base en 3/4, que da soporte a la siguiente sección. Velocidad, reiterativos picotazos de guitarra, mientras la batería cambia de patrones, creando interesantes contrastes. Más partes rápidas y dobles bombos electrizantes (2:03) dan paso a un solo de hacha veloz, escueto e incisivo. Guitarras arrastradas o con palm mute muy cortante, guiños doblados entre el bajo e incisivos armónicos y un motivo melódico muy pegadizo y discretamente eficiente (R), que compagina muy bien con la labor de la otra guitarra (L) y sirve para encarar la rítmica recta final, culminando con el arreglo de apertura.

Self Proclaimed God” comienza como un medio tiempo en el que se combinan pasajes Groove/Core. La canción se vuelve más rápida, introduciendo numerosos riffs e intercalando cortos arreglos en otros estilos. Pero no dejan de sucederse toda una serie de cabalgadas, destacando los fraseos doblados mediante las cuerdas y una sección muy refrescante en la que la batería, el bajo y la voz son protagonistas.

Transmigrator” es un tema devastador, no en vano fue escogido por la banda para realizar un gran videoclip. Lo que parece una inocente escena de vida cotidiana se convierte en cruel desenlace, con final impactante y donde nos damos cuenta de que las bromas no tienen cabida. Brutal. Es un gran tema que se inicia con tripletas de bajo, manteniendo muchas esencias CANNIBAL CORPSE, tanto en los ritmos como en los reverberantes solos de guitarra, que mediante dos ambientes muy distintos cumplen un papel perfecto. Una canción demoledora y versátil, base óptima para un vídeo bestial.

Hardware” es uno de los cortes más destructivos del disco, no dejando espacio ni para respirar. Su introducción es como una patada robótica, causando la sensación de impacto directo. Las partes vocales son bastante demenciales, y los instrumentos realizan un grandísimo trabajo, rápido, conciso y técnico, sin perder pegada en ningún momento.

Voluntary Extinction” ofrece un contrapunto interesante, con secciones introductorias de largos acordes. El tema continúa siendo una carnicería de velocidad y latigazos, y las guitarras vuelven a asomar mediante específicos arreglos de apoyo, en este caso en forma de aguda escalas descendentes con efecto de armónicos, que recargan la música y le confieren un punto demencial. Al igual que el marcado, cíclico y mareante ejercicio de 2:58, que abrasa mediante un desplazamiento rítmico en forma de Groove, muy bien cortado y soportado entre la base rítmica.

Flatline Famine” es otra batalla espeluznante. La batería y el bajo atruenan, mientras intercambian bases a tiempo y a contratiempo. Secciones en plan CANNIBAL CORPSE, con riffs circulares, voz de aires Corpsegrinder y guitarras marcadísimas. El arreglo que aparece en 1:37 es tan fugaz como sorpresivo, ofreciendo un leve punto de humor a este brutal ensañamiento sonoro. Todavía quedan nuevas secciones, intercalando las influencias CORPSE con un leve asalto Slam y  más velocidades bélicas.

Rebirth from Collapse” despide el trabajo, iniciándose como un misil y sorprendiendo con un tritónico e inesperado toque de bajo, la señal para la masacre. Patrones marcados se mezclan con bases Grind, Crust y Death/Thrash. Tras un creciente motivo melódico con ligados, que ya se produjo anteriormente en otra sección, dejándonos a medias… los solistas se enfrentan al estilo Hanneman/King. Buena jugada para rematar el disco con los últimos patrones a medio tiempo, pudiendo oír levemente los improvisados motivos con los que juega la batería, antes de que todo desaparezca mediante un fade out.

No cabe duda de que estamos ante un gran trabajo en el que priman los planteamientos profesionales, pero también la visceralidad, el esfuerzo y la dedicación. Siempre es agradable conocer material nuevo, y más cuando proviene de una agrupación con las ideas tan claras. Porque las numerosas influencias estilísticas que engloba “Transmigrator” no hacen sino enriquecer la propuesta y reafirmar la madurez musical de estos músicos cordobeses. Lo dicho, y me lo aplico: nunca es tarde si la dicha es buena. Disco potente y altamente recomendable.

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