MY DYING BRIDE «Feel the Misery»

Supongo que para cualquier fiel seguidor de MY DYING BRIDE (digo seguidor, no fan locaza mojabragas/ gayumbos) es difícil encarar un trabajo como «Feel the Misery«. El combo de Halifax es historia viva del Doom Metal, tanto en su vertiente Doom/ Death que comenzaran allá por 1990, como de la más reciente y orientada a sonoridades más góticas dentro del Doom Metal. Se mire por donde se mire, MY DYING BRIDE son una banda que han sentado cátedra con una producción discográfica que, salvo algún tropezón puntual que todos conocemos (con título porcentual que no me siento capacitado para reproducir de memoria), ha oscilado entre el notable alto y la matricula de honor.

El caso es que, con todo el dolor de mi corazón, he de decir que llevo varias semanas perdiendo el tiempo con este nuevo CD. Escuché el primer adelanto «And My Father Left Forever» hace algún tiempo y me dejó frío. Eso es lo peor que te puede ocurrir cuando escuchas una banda que te genera expectativas: que ni te guste ni te desagrade. Te lo pones y… simplemente te la suda; y eso es lo que me ocurrió. Decidí darle una segunda oportunidad y hacer bien las cosas: me hice con el CD y, antes de haber terminado la primera escucha, me descubrí haciendo cualquier cosa por la casa menos hacerle caso. Mal.

Pues bien, después de un par de semanas de segundas y terceras oportunidades, no puedo sacar más leche de un disco que viene de serie con la teta seca. Temas artificialmente largos, sin más fundamento para estirarlos que hacer metraje, y llegando a composiciones de 9 y 10 minutos de los que sobran al menos 3. El error de base es pretender alargar los temas a base de pegotes y riffs de relleno, que no aportan nada al conjunto, y no fijarse en que las composiciones quizá se quedan más cortas de lo habitual porque el tempo se ha disparado. Ya no queda rastro de ese Doom/Death lento, agónico, arrastrado de sus orígenes, sino que los tempos se han equiparado a los de cualquier tema de Gothic Metal al uso. Salvo (parcialmente) en el tema «I Celebrate Your Skin«, no queda ni rastro de aquellas baterías monolíticas y agónicas que paría el maniaco Rick Miah en los primeros discos de la banda.

En este nuevo disco, colabora como músico de estudio el batería Dan «Storm» Mullins, y la verdad es que el mote le viene al pelo: Tormenta; sí tormenta, porque sus redobles son como los rayos: nunca se sabe dónde van a caer ni cuánto daño pueden hacer. Joder, y aquí ya va la mierda también para el productor y para la banda: ¿de verdad que nadie se ha dado cuenta de que hay montones de golpes fuera de sitio? Hostia puta, que ya el tercer toque de caja del primer tema del disco está fuera… y así suma y sigue con bombos, toms y platos… Mal. Eso aparte de que el colega se empeña en meter ritmos que no pegan ni con cola y se cargan toda expectativa de pesadez en el disco, con baterías con «marchita» que no tienen nada que ver con el espíritu del tema ni de la propia banda.

Otro baluarte que tiembla son las guitarras, con riffs cansinos y repetitivos, que sólo se salvan por algunos buenos fraseos a dos voces como en «To Shiver in Empty Halls«, donde MY DYING BRIDE parecen reencontrarse con la pesadez y melancolía de discos no tan lejanos como «A Line of Deathless Kings«, o incluso con las melodías decadentes de «For Lies I Sire» (de su anterior material, nos olvidamos, por supuesto). de Lena y Shaun (bajista y teclista/violinista respectivamente) no tengo mucho que decir; nunca me gustaron especialmente y en este «Feel the Misery» tampoco ganan puntos, sobre todo Shaun que mete algunos momentos semiorquestales bastante baratos con cuerdas que recuerdan a vampirillos de medio pelo como los últimos CRADLE OF FILTH.

Por último, Aaron, el gran Aaron, sigue en su papel de alma atormentada, jugando con los (cada vez menos) registros guturales y las voces melódicas lloronas. Las líneas de voz melódicas me han parecido por lo general poco inspiradas y muy de compromiso, casi «por meter algo»; melodías carentes de sentimiento, tratando de transmitir melancolía pero quedando en una pena sobreactuada, como en el ya citado single «And My Father Left Forever«, con esas estrofas que no sé por dónde cogerlas o especialmente en la gotiquilla «A Thorn of Wisdom«, que me parece una de las peores composiciones de la banda. En cambio, en la balada «I Almost Love You» que suena a «Evinta» por todos lados, Aaron sí logra el efecto pretendido, creando un estupendo climax junto con el piano; no sucede así nuevamente en cortes como la que da título al álbum, «Feel the Misery«, en el que la voz se queda sola en algunos fragmentos, con afinaciones más que dudosas; al margen de un estribillo que, pese a poder haber dado mogollón de juego con sus guitarras dobles y melodías de violín, la voz queda descolgada, como si se le hubiera ido de las manos al tratar de sincoparla tratando de dar un toque más decadente y, simplemente, la hubiera metido fuera de sitio.

En fin, no me voy a liar más con el disco, que esto se me alarga peligrosamente y corro el riesgo de acabar hablando solo. Siento no poder dar mejores noticias en relación a este nuevo trabajo de MY DYING BRIDE. Sentíos libres de poner a caer de un burro esta crítica… pero luego compraos el disco y me contáis si habéis sido capaces de escuchar los 62 minutos y pico sin dejar de hacerle caso en algún momento. Yo no.

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3 opiniones en “MY DYING BRIDE «Feel the Misery»

  1. DarkLore

    Coincido en que muchos de los temas se alargan más de la cuenta y que no contienen ideas suficientes para justificar tanta duración. Esto hace que uno a veces pierda un poco el interés por lo que está sonando.

    Sin embargo, en conjunto, me parece un buen disco, ciertamente no tan pesado y agónico como otros de sus trabajos, pero como disco de gothic/doom me parece que funciona muy bien. Seguimos teniendo riffs marca de la casa, melodías melancólicas y desgarradoras y atmósferas lúgubres. Cada uno tiene su opinión claro, pero a mí el disco no me ha sonado falso para nada.
    Los violines y orquestaciones también me han gustado, le dan un aire gótico a las canciones que me parece que le va muy bien a la banda, y no me parece un rollo gótico popero y comercial, si no trágico, poético y literario, muy inglés en definitiva.

    En fin, me ha soprendido que este disco haya desagradado tanto, ¿el anterior «A map of all our failures» tampoco os moló? A mí me pareció un trabajo excelente, mucho mejor que este desde luego, y eso que como he dicho, este me ha parecido bueno.

    Saludos.

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