SCAR SYMMETRY “The Singularity (Phase I: Neohumanity)”

Antes o después tenía que ocurrir… Todos tenemos esas bandas fetiche en las que tenemos depositada la esperanza de que disco a disco mantengan el nivel que hizo que un día nos engancharan, pero salvo raras (rarísimas) excepciones, la mayoría terminan sacando algún disco que hace aguas y, con un gran pesar para el que suscribe, esta vez le toca el turno a SCAR SYMMETRY.

Los suecos llevaban una temporada una tanto errática desde la salida de la banda de su vocalista original, Christian Älvestam, allá por el año 2008. Desde entonces, SCAR SYMMETRY empezaron a sufrir pequeñas goteras (progresivo aplazamiento de ediciones, suspensión de giras…) que, si bien de manera aislada no tenían por qué tener una lectura alarmista, en conjunto han terminado por pasar factura a la banda, máxime tras la salida de su seno el año pasado de Jonas Kjellgren, guitarrista, compositor y productor desde sus primeros trabajos.

Así las cosas, tres años después de “The Unseen Empire“, los de Avesta nos presentan “The Singularity (Phase I: Neohumanity)”, primera parte de una trilogía que girará en torno al concepto de la inteligencia artificial y ambientada en un futuro decadente. Este, a priori ambicioso proyecto, se queda en agua de borrajas ya en primera entrega que nos ocupa y es que, personalmente creo que a Per Nilsson, actualmente único guitarrista del grupo, le ha venido grande ocuparse en exclusiva de la composición del disco y, por si fuera poco, de la mezcla y producción; labor que hasta la fecha había realizado el fugado Jonas.

Musicalmente hablando, lo primero que veo es que la composición se ha vuelto mucho más plana y obvia que el anterior material de la banda, llegando a prescindir casi por completo de aquellos dos elementos que diferenciaban a SCAR SYMMETRY del resto de bandas de Death Melódico; a saber: por un lado, las estructuras y métricas progresivas, bizarras e impredecibles y, por otro, el igualmente personal uso de la dualidad vocal, combinando los registros melódicos y guturales de modo casi acrobático, con auténticos duelos en los que ambas voces realizaban juegos únicos en los que se alternaban o se pisaban realizando acojonantes síncopas, que marcaban la diferencia con bandas que utilizan el recurso de la dualidad de registros de forma más convencional, como SOILWORK, IN FLAMES o DARK TRANQUILLITY. Pues bien, en este “The Singularity (Phase I: Neohumanity)” todo esto ha desaparecido casi por completo… Las composiciones son excesivamente estandarizadas y, salvo algunos detalles aislados, en los que SCAR SYMMETRY vuelven a por sus fueros progresivos, han desaparecido las métricas irregulares y aquellos compases metidos con calzador,que eran marca de la casa de anteriores álbumes del grupo (honrosas excepciones son el riff principal de “Neohuman” o los ligados sincopados de “Neuromancers“, pero muy poquito más…).

Per sigue siendo un guitarrista solista con un nivel increíble y ha volcado aquí todo su potencial creativo, en detrimento de currarse más las bases de los temas. Está claro dónde se encuentra mas cómodo y a título anecdótico valga decir que de los 8 cortes del disco, uno es una intro y otro una pieza instrumental, excusa para un virtuoso solo de guitarra, con lo que tampoco es que hablemos de una cantidad ingente de material.

Vocalmente, Lars Palmqvist y Roberth Karlsson siguen repartiéndose las líneas de los temas, pero de un modo mucho más convencional que antaño (“ahora tú, ahora yo y ahora los dos a la vez…”), con lo que se ha perdido la magia del factor sorpresa en sus interactuaciones. Llegados a este punto, sólo puedo alabar la acojonante capacidad vocal de Roberth, que está enorme durante cada una de sus intervenciones. Siempre ha sido una mala bestia con los registros graves, aunque con los medios-agudos recordaba a Popeye cabreado, jajaja. En esta ocasión, todo está jodidamente bien cantado y las líneas son originales, variadas y en ocasiones muy complicadas, con frases rapidísimas e interminables donde no hay sitio ni para respirar, como en la parte central de “Limits to Infinity“. Si a alguien le parece que la nota del disco es baja, sin lo que ha hecho este tío a las voces, no le habría valorado ni la mitad.

Por el contrario, las voces melódicas son las que salen peor paradas, tanto por su composición como su ejecución… Las melodías carecen de la carga épica de discos anteriores y resultan indigestamente edulcoradas y sin gancho; además de carecer de fuerza en su interpretación, con un Lars tirando de falsetes propios de coristas de AOR más que de un cantante heavy con huevos (¿recordáis las subidas finales de Christian en “The Illusionist, por ejemplo? Pues eso). ¡Coño, que por momentos tienes que hacer esfuerzos para recordar que no estás escuchando a SUPERTRAMP! (vease el estribillo del single “Limits to Infinity“, que podéis escuchar al final de esta crítica… personalmente, creo que no hay por dónde cogerlo). Claro que hay momentos esperanzadores como las estrofas de la inicial “Neohuman” o los estribillos de “Cryonic Harvest” o “The Spiral Timeshift“; ambos muy pegadizos pero igualmente faltos de garra, como si Lars no acabara de creérselo…

El sonido del disco es, en general, menos potente que en anteriores lanzamientos. La mezcla concede un gran protagonismo a los teclados, llegando a comerse al resto de instrumentos… demasiado para una banda sin teclista. Además la elección de sonidos no me ha convencido en absoluto; creo que se confunde ambientar una historia en un trasfondo futurista, con tener que llenar todo con leads y secuencias electrónicas que parecen sacados del Mario Bros o del Pacman, y digo dos videojuegos ochenteros porque es la impresión que trasmiten las fuentes de sonido: una vuelta a los tiempos de Jean Michelle Jarre, Vangelis y sus sintetizadores. En ocasiones se pretenden recrear atmósferas oscuras y decadentes, pero los pads ochenteros se cargan toda épica que tratan de transmitir. Como ejemplo de esto, las partes centrales de “Technocalyptic Cybergeddon“; el tema más ambicioso del disco, que se resume en 10 interminables minutazos llenos de altibajos.

En fin, un disco largamente esperado y que ni por asomo ha cumplido las expectativas que tenía depositadas en él, con el agravante de saber que vienen otros dos detrás, presumiblemente del mismo palo. Me temo que esta crítica será una de las pocas negativas de “The Singularity (Phase I: Neohumanity)” que podáis leer… así que seguramente estaré equivocado y será un discazo de la hostia y no he sabido verlo, porque ¡qué cojones! ¡son SCAR SYMMETRY y están en Nuclear Blast (benditos sean todos)!

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5 opiniones en “SCAR SYMMETRY “The Singularity (Phase I: Neohumanity)”

  1. Juanpa Pérez Autor del post

    Hey, Dave! Lo que está claro es que este disco es mucho más accesible que el material anterior y a nivel de ventas apunta a que será un pelotazo que te cagas. Al menos es por lo que han apostado; oye, si les sale, pues ole sus huevos, jajaja.
    Yo al escucharlo me quedé con la misma cara que cuando compré, sin haberlo escuchado previamente, el “Natural Born Chaos” de SOILWORK. Creo que tú también eres (o eras, porque no sé si lo que hacen ahora te gusta o no) fan de SOILWORK, y joder, después de dos discazos cañeros e impredecibles como “The Chainheart Machine” y “A Predator’s Portrait”, no sé cómo te quedarías al encontrarte con ese disco de singles a medio tiempo. A mí me dejó planchado, ya no sólo por el disco en cuestión, sino porque cuando un grupo encuentra “la fórmula para vender”, ya es muy muy raro que haya vuelta atrás, y esto es lo que me temo que ocurrirá con SCAR SYMMETRY a partir de este disco…

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    • Dave Rotten

      Pues mira tú que a mí SOILWORK nunca me llamaron la atención hasta que escuché el “Figure Number Five”, disco que me gusta muchísimo. Luego, aunque el siguiente es más pasteloso y los siguientes quisieron retomar la caña, ya no me han llamado mucho la atención. En el caso de SCAR SYMMETRY, no enfoco mi atención en el rollito progresivo, que me la suda bastante, sino que me gustan por las melodías que crean, la atmósfera y la dualidad vocal, todo muy acertado en mi opinión y sinceramente este nuevo álbum me ha gustado bastante. No diré que sea de mis favoritos, pero lo veo en la línea…

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  2. Dave Rotten

    Pues qué queréis que os diga, dejando de un lado el estudio de las estructuras y métricas progresivas e irregulares, a mi este disco me gusta, y bastante!! Y ya puestos, predecible sí que hubiese sido repetir las mismas fórmulas, estructuras y métricas de los discos anteriores, jaja!! Y ya sabéis que me la sudan los nombres de los grupos, los fanatismos baratos y el sello en el que esté un grupo.

    Nada Fekal… tú dedícate a comentar discos progresivos como Fractura de Pene, Chochos y Moscas, Vaginal Kebab y similares, pero eso si, ponte en plan fisno con Scar Symmetry, jaja!!

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    • Fekal Xpagna

      jajajaajajaajajajaajajajajajaajajajaajaajaajaaja eso me pasa por hablar jajajajaajaj
      pero sigo pensando que es muy mal disco

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