VENOM «From the Very Depths»

Hoy toca ración de “apología de la añoranza”, porque entre los miles de lanzamientos que se editan a diario, un trabajo de estos señores merece la máxima atención, como mínimo por lo que su nombre representa en la historia de la música extrema. La influencia de VENOM es innegable, y sus primeros tres trabajos de estudio engendran una telaraña inexplicable en la que de alguna manera ya se incluyen casi todas las tendencias posteriores, pero sobre todo, una suciedad y actitud Punk imprescindible. Su lista de singles o maxis en formato vinilo, paralelos a su lanzamientos completos, ya entonces era interminable, incluso conteniendo canciones más icónicas que alguna incluida en sus propios trabajos. Y su directo en el Hammersmith Odeon (gira “Seven Dates of Hell”, 1984) era la barrabasada más grande que se había visto. Le echaban unos bemoles de dinosaurio, tocasen mejor o peor.

Con «At War with Satan» tocaron techo conceptual y creativo, y su doble en directo «Eine Kleine Nachtmusik» fue el broche de oro a una carrera solo empañada por su cuarto album «Possessed«, que denotaba estancamiento y una escasa inspiración no escapó a nadie. Al margen de su leyenda, se vieron sobrepasados por todo tipo de estilos derivados, grupos especialmente compactos y nivel técnico altísimo, además de muy buenas canciones. Nunca se recuperaron, tragados por la vorágine y navegando en cambios de formación, con coqueteos musicales puntualmente sofisticados, rupturas, peligrosos cambios de frontman, re-agrupaciones y demás parafernalias, discos buenos y otros no tanto. Pero con el gran hándicap de que incluso cuando Tony “Demolition Man” Dolan (ATOMKRAFT) estuvo al frente del trío, “usurpando” el trono del carismático frontman y llegando a grabar muy buenos discos… algo fallaba, incluso tras la reunión de originales. Pues sí, faltaba el alma de la banda, lejos de reuniones por dinero o nostalgia puntual. El verdadero espíritu que en su día logró captar a tantos maniáticos fieles al Negro Metal, ligado a una época irrepetible.

Y un buen día, el propio Cronos se decidió a llevar el barco a buen puerto: hasta ahora, y con una formación bastante estable. Algo que parece sencillo, claro, pero de eso nada. Sus tres trabajos anteriores, “Metal Black”, “Hell” y “Fallen Angels”, acataban una nueva vía de trabajo basada en la esencia venenosa pero también en la personalidad de los nuevos miembros, en una filosofía musical tan cruda como con claras fronteras, necesarias, para mantener su talante y su identidad. Sin embargo, esta acotación no es definitiva, porque la perspectiva de los años, inevitablemente, permite que en las cosas puedan incluir su grado de cruda y malvada sofisticación, incluso breves licencias de retroalimentación musical, algo que han hecho todos los grupos, prácticamente. Y para estos VENOM del siglo XXI, editar un disco como “From the Very Depths” (Spinefarm Records) no supone sino la confirmación de que la institución funciona, se estabiliza y se mantiene. Su producción es potente y rugiente, decibélica, y no va a defraudar a ningún fan del combo.

Este inminente trabajo viene precedido por una portada de primer nivel, un concepto perfecto de infernales rojos y espiral montaje de agonía, muy a la altura de las circunstancias, así como por dos tracks de adelanto. En disco apunta ciertos destellos de viveza aunque sin artificios, en su línea, bastante monocórdico pero con un sonido denso y puntiagudo, quizá el mejor de estos años. Y sin cortarse ante ciertos guiños, incluyendo en las letras referencias a títulos de sus propias canciones (y de otros…). Lo único que podría tacharse es que tantos tracks hacen que se difumine un poco el impacto que se generaría con menos temas, en el caso de ser potentes y redondos. Pero los que hay están bien diseminados, y hablando de VENOM (sobre todo para los que ya estamos acostumbrados), mientras ofrezcan lo que ellos saben que deben ofrecer, no «problemo». Porque aquí no habrá tecnicismos, pero sí se intuye un cuidado especial con las interpretaciones y el acabado global, del mismo modo que su enfoque es duro, pura tralla, sin asomo de paletadas o experimentos y sonando mejor que nunca, en lo que refiere a su última etapa. Están conjuntados y viviendo su madurez en pleno, en un extraño equilibrio estilístico que muy pocas agrupaciones pueden proyectar si se realiza un verdadero análisis de sus parámetros. Porque lo que no puede negarse es que los de Cronos van por libre, de forma inclasificablemente personal.

Tras la introducción “Eruptus”, una especie de sonido cual vómito desde lo más hondo del Infierno… ¿Será casualidad que el riffeo del track “From the Very Depths” y el de la primera estrofa recuerden al “Piranha” de EXODUS? Es posible, o no, pero vaya forma de comenzar un disco: la guitarra raspa como una lima y el bajo ladra como una jauría de perros enfurecidos, sobre la potente y comprimida batería de Dante. Pero es el siguiente corte, “The Death of Rock N Roll” (mi preferido hasta el momento), el que consigue congeniar mostrar la verdadera esencia del combo, retrocediendo a su sonido primitivo mediante esta canción de riffs y ritmos viscerales y de corte oscuro, puro Thrash & Roll sucio y arrastrado. “Stigmata Satanas” arde como una pira infernal, calentándonos los morros a base de simple machacada, con una densidad fruto de la exagerada compresión y que sobresale de los altavoces como un cuchillo rebanador. Un track simplísimo que encierra esencias de su propio “Welcome to Hell”, puro VENOM.

Ouverture” es un instrumental escueto y misterioso, con arpegiados lejanos y una base rítmica peligrosa y aparentemente inocente que camina hacia las esencias del Ser Maligno: “Mephistopheles”, track contundente que simplemente cumple pero no defrauda, con sus pautas rítmicas que dejan huecos y una buena sección para el solo de guitarra, sobre la que Rage despliega efectos de corte arabesco. Cronos alude al mítico Demonio, a golpe de graves y con su característica y perversa sobriedad. “Long Haired Punks” es un corte desenfadado que sirvió como primer adelanto de este disco, y no se debe esperar nada más allá de simples riffs con la escala Blues menor y un rasgueo continuado, batería obstinada y filosofía de banda macarra pero con clase. Rage se monta buenos picotazos solistas, estirando cuerdas y tocando notas en el estilo Old School, sin salirse ni un gramo. El segundo adelanto ha sido “Grinding Teeth”, trallazo med-fast tempo de onda Speed/Thrash que no hará sino las delicias de cualquier enfermo del veneno ardiente. Más claro imposible, resultando un tema empacador y que empala a cualquiera. Llaman la atención algunas ideas de guitarra, muy producidas y como superpuestas a la base general, aunque el dibujo melódico inicial es curioso en VENOM.

Smoke” lanza aullidos de oriente a golpe de efecto de modulación, pasando a un riff que engancha y aplasta, para de pronto cercenarnos la cabeza con el peso de tres tanques y un Cronos recitando de forma sorpresiva (al estilo Judas Priest o Halford en solitario pero sin imitar timbre), tan tranquilo como pausado, sin dejar de escupir disimulada ponzoña. Un medio tiempo tirando a lento, con garra, y que termina con un golpe de bajo que nos hace viajar a la odisea ”At War with Satan”. “Temptation” muerde, entrando sin avisar y marcando terribles bordonazos de rabia y dolor. El puente y el propio estribillo son bien distintos y sorpresivos, resultando bastante pegadizos. Y aunque ya han desplegado su arsenal y el resto de track no ofrezca diferencias, es VENOM total, en el concepto y rol que como pocos han sabido asumir. Con “Crucified” nos ofrecen diferentes tempos, recordando a “Hammerhead”, de su anterior disco, aunque la sección centra pre-solo cambie de tercio y nos prepare una buena merienda e incisivos dibujos de cuerdas.

Evil Law” amenaza a través de pulsaciones con el bajo, y sí, esto es mal en estado de máxima cristalización y pureza. El corte más Negro del disco, con los parches muy presentes y el Dios Cronos rugiendo como desde un profundo abismo. El ambiente que da comienzo en 2:52 solo puede conseguirse con magia en el estudio, a través de una compenetración mágica basada en el mínimo esfuerzo pero máximo efecto. Y por un momento, la absoluta sencillez se erige en reina de la fiesta, con un carácter evolutivo que culmina en un potente y pegadizo arreglo de guitarra y el posterior alegato del abuelo del Metal Extremo, en gran forma y sin dejar títere con cabeza. “Wings Of Valkyrie” evoca a las formas de la imprescindible “In Nomine Satanas”, y de nuevo, no hay mayor pretensión que la de ofrecer un track potente y bien ejecutado, con un sonido de bajo eléctrico que brama como un rinoceronte. Se hace un poco monótono, aunque nadie vaya a sorprenderse por ello, y menos a estas alturas. Corte correcto y punto. Y “Rise”, track que cierra el trabajo, no aporta absolutamente nada más allá de simple guerra sonora, pero en este caso prefiero el buen relleno ante cualquier sofisticado y raquítico plato de gourmet…

¿Qué se espera de un disco de VENOM? Que sus leyes no sean alteradas: tralla, macarrada, aura malvada y autenticidad, sin darle demasiada importancia pero con fe ciega, aunque con la mente fría y con el asunto bien calculado. Nada más. Negocio puro pero al mismo tiempo honestidad y fe, algo que no todos saben ejercer. “From the Very Depths” sirve eso en bandeja, guste el plato o no. La banda cumple perfectamente con su cometido, con la diferencia de que en cada trabajo lo hacen mejor, y no al revés… que tantos años después continúen rascando en las heridas del pasado y doliéndome bien fuerte, es la mejor de las señales. Somos lo que comemos, pero estamos forjados de lo que comimos. Decir que la entidad VENOM sigue en pie y en buena forma, no es cualquier cosa. Lo contrario, mal asunto… larga vida a las huestes del Negro Metal.

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9 opiniones en “VENOM «From the Very Depths»

  1. Again Kill Autor del post

    Hola, ya que resucitas este texto de hace más de un año, apunto a una frase que para mí sintetiza lo que VENOM significa en la actualidad: «Negocio puro pero al mismo tiempo honestidad y fe, algo que no todos saben ejercer«. Gracias por comentar, saludos.

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  2. darkthrone

    A MI ME PARECE UN DISCO BUENISSIMO. METAL PURO CON ROCK N ROLL. SUENA POTENTE. VENOM SON PARA MI PIONEROS DEL METAL EN TODOS SUS ESTILOS. DESPUES DE LOS MAEOSTROS BLACK SABBATH. IMPRESIONANTE DISCO DE METAL OLD

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  3. Again Kill Autor del post

    Pero qué esperáis de VENOM… jajaja. Prototipo de banda que no puede cambiar (ni debe). Al fin y al cabo, hagan lo que hagan, les lloverán palos. Tal vez pueden componer más inspiradamente, ok. Si este disco me pareciese una mierda lo diría. Ya veremos cuando SLAYER lance disco, a esos sí los miraría con lupa y gorda… no sé si me explico.

    «From the Very Depths» me parece un disco correcto, potente y tirando a bien. Podrá gustar más o menos (a mi me ha molado), pero es VENOM 2000 al 100 por 100. Incluso lo prefiero al anterior. ¿Se van a poner serios a estas alturas? XDD. De todas formas, vuestros comentarios son soberanos y se tienen en cuenta, así que gracias por postear.

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  4. nelson

    Dándole una pasada al nuevo de Venom, mucho punk & roll, pero nada nuevo por cierto, que lamentable ser esclavo de una imagen o concepto, estos tipos podrían tocar un rock con total desenfado y soltura sino fuera por la etiqueta de banda METALERA que, hoy no lo son. Entretenido a fin de cuentas, para unas cervezas y sería.

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  5. R.O.C.

    Siento decirlo, porque para mi VENOM fueron y siguen siendo esenciales (primeros discos), y siento contradecirte, compañero, pero, en mi opinión, éste es otro mal disco de VENOM…..y ya van unos cuantos…..

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