VIKING «No Child Left Behind»

Así como determinadas agrupaciones de leyenda se atreven a empañar la misma adelantando cancioncitas de auténtica risa, además de pasarse los últimos años entre roneo y ronroneo, abrasando al personal con cotilleos de bochornosa textura amarillenta, otros renacen de sus cenizas, tras décadas… cual osadía imperiosa. Y aquí está el dilema ¿Retomar o adaptarse a una mentalidad acorde con la generación del artista, el kilometraje, gustos, y sobre todo, la coherencia hacia su nombre y el terreno sembrado? Lo más difícil de retomar una formación funcional y emblemática, aunque fuese de culto y no Mainstream, es reunir a todo el lineup. Ni es imposible ni sencillo, aunque en ocasiones ni siquiera interesa o se torna inviable.

Los thrashers americanos VIKING, por entonces bajo la tutela del gurú Brian Slagel, rompieron filas en 1990, tomando diferentes caminos que llevaron a algunos de sus miembros a tareas tan variopintas como apartarse de su senda y centrarse en la religión o llegar a tocar en DARK ANGEL y grabar discos, caso del guitarrista Brett Eriksen. Pero ha sido el “ministro” Ron Daniel Eriksen, otro miembro fundador de los vikingos y cara visible del grupo (voz, guitarras), quien reavivó el proyecto en 2011, junto al también miembro original Matt Jordan en la batería. Primeramente reeditaron de forma personal y en un solo pack sus dos primeros discos, el mítico e indestructible “Do or Die” (1988) y su secuela “Man of Straw” (1989), que a pesar de no estar a la altura de su antecesor en brutalidad primigenia, si que mostraba una evolución musical de lo más coherente, al margen de un gran sonido y empaque, resultando un muy buen trabajo. Continuando con el nuevo lineup, para el puesto de solista introdujeron al joven guitarrista Justin Zych. Gran acierto, pues su labor en el disco es brillante, por adaptarse al estilo de forma magistral y sin desparrames, algo bastante loable teniendo en cuenta cómo maneja las cuerdas este angelito de trazas vikingas.

Curiosamente, la caprichosa fortuna ha querido, para bien o para mal, que el grueso final de la grabación no esté compuesto por el baterista original del combo, sino por el incombustible Gene Hoglan, al que se suma su compañero bajista Mike Gonzalez. Tras varias demos iniciales, los verdaderos y nuevos resultados han visto la luz el presente 2015, de nuevo mediante la autoedición y por medio del trabajo “No Child Left Behind”. Un título que lejos de aludir a la ley americana de 2002, invita a todos los imberbes salvajes del clan a no mostrar ni el más mínimo asomo de piedad con el enemigo. El sonido ha corrido a cargo del ingeniero Geoff Montgomery y el propio Ron Daniel, quien a su vez ha producido el disco. Y el arte de portada viene firmado por Canaan White (dibujo), con el acabado de Tom Martin (color).

Respecto a la recepción de este trabajo por los viejos fans del combo, posiblemente sea difícil llegar a un punto de unanimidad, ya que esto no es exactamente lo que era, pero es que han pasado muchos años. Aún así, la base se nutre de Thrash Metal clásico del que no se casa con nadie, bastante bien producido y con un halo retrospectivo muy logrado a través de un tipo de sonido que de alguna manera puede encajar en el final de los ’80, más o menos en la onda de su “Man of Straw”, además de ofrecer la sensación de que el mix final parece capturado desde cintas analógicas. No suenan “idéntico” al momento en que lo dejaron; pero está claro que no han tratado de innovar, sino mantenerse en ese tipo de línea (aunque también abarquen tendencias que nacían por entonces), ofreciendo un sonido potente que a veces apunta hacia lo levemente técnico, pero para nada desfasado ni desproporcionado. En este trabajo se aplican toda una serie de pinceladas de escape que amplían el concepto aunque sin traspasar demasiado las barreras del estilo, sino añadiendo complicidades relativas al mismo. Y parece coherente, porque solo así podrían plasmarse unas evoluciones lógicas, y no sonar a mero intento de emulación, incluso los nuevos componentes pueden ser más subjetivos y por lo tanto aportar naturalidad. Otra cosa es que guste o llegue al público, sobre todo a los viejos fans de la banda original.

En cuanto a la voz, con una sobriedad pasmosa, Eriksen suena a él mismo, si bien no con aquel timbre juvenil. Ha ampliado sus faceta, pero todavía continúa explotando cierta vena Araya, a conveniencia, pasando por toda una gama de colores que por momentos abarca desde la onda HELSTAR y el sonido vocal progresivo hasta un deje tipo FORBIDDEN, pasando por SUICIDAL TENDENCIES, S.O.D. y similares, ejerciendo un control vocal bien bañado en evidente madurez y soltura; un hambre terrible, fruto de décadas apartado de tales lides. No obstante, la nueva música de VIKING mantiene ciertas trazas vitales de antaño (SLAYER, DARK ANGEL, CYCLONE y SEPULTURA del “Schizophrenia”, pasados por un curioso filtro), pero implicando ahora varios guiños a bandas como HALLOW´S EVE, ANTHRAX, OVERKILL, con fuerte presencia de onda ANNIHILATOR o los citados FORBIDDEN. El enfoque Groove también está muy presente, aportando fuerza y dinámica a lo que resulta un mejunje Thrash bastante abierto y logrado, aunque también es verdad que alejándose en cierta medida de los valores iniciales. Sería difícil pronosticar que este músico ha estado inactivo (al menos de cara a la escena) tanto tiempo… sus latigazos rítmicos son demoledores, vivos y enérgicos, versátiles y precisos; están muy bien ejecutados y funcionan a modo de pantalla principal. Si se añade el nivel y frescura que aporta el nuevo guitarrista solista y al mismo tiempo sumamos la furiosa y compenetrada base rítmica firmada por casi medio DARK ANGEL, el compendio resulta una sorpresa de lo más curiosa.

Aunque todo el trabajo me ha gustado, creo que hay dos tracks que podrían destacarse, no por ser mejores que el resto, pero sí por que tienen algo que las hace muy sonoras y llamativas: “A Thousand Reasons I Hate You” es una canción pegadiza, que mezcla la onda Crossover Thrash con la vena Araya. También “Helen Behind the Door”, que asoma como medio tiempo oscuro pero caliente, aunque pronto adopta viejas formas de la banda pero con el curioso enfoque de Hoglan y escapando del tupa tupa tan caracteristico de los primeros VIKING. Asomos técnicos y baterías con patrones imposibles, llegando a mezclar las bases Disco con el Thrash rápido, sin que nos demos casi cuenta y producto de las bondades del veterano percusionista y sus innumerables matices. Y cómo no, señalar la versión de su propio tema “Burning from Within”, que si bien no intenta emular el pasado ni contiene aquella garra desmedida, suena muy bien y supone un pequeño aliciente, breve homenaje a sus raíces y a los fans. Lo justo.

Podrá gustar o no, repito, ya que hay diferencias con el halo primitivo y punzante de su primer trabajo (sobre todo, además de que “Do or Die” es el verdadero icono que forja la leyenda de VIKING). Pero el disco derrocha energía y ganas, al margen de su estilo, y creo que bastante sinceridad, porque lo que han hecho es lo que querían hacer. Nadie les ha presionado, no hay grandes compañías a la vista, sino una edición de tinte libre, opción tan válida como cualquiera y ante la que me quito el sombrero. Y desde luego, dando cien vueltas a la absoluta bazofia que algún grande del asunto intenta vender masivamente en forma de tema gratis (primero) o con rimbombantes anuncios que por su parafernalia parecen indicar obras maestras, y que por mucho que se editen en vinilos de todos los colores y portadas para asustar bebés no dejan de ser tonadillas de tez patética.

Buen retorno de VIKING, tal vez en un formato extraño, pero funciona. “No Child Left Behind” conlleva mucha garra, además de concepto de miras, nivel y una evidente adaptación. Ron Daniel Eriksen ha vuelto, sin hacer ruido y comandando una cuadrilla de bárbaros que deja el listón bien alto. No es un regreso de cara a la galería, precisamente… pero ni falta que hace. Posiblemente, una espina menos en el corazón del veterano metalero.

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5 opiniones en “VIKING «No Child Left Behind»

  1. Dave Rotten

    Yo tenía en mente hacer la crítica de este disco, pero por suerte te me adelantaste, jeje, porque yo le iba a zurrar un poco!! Pero sólo un poco, para mí es un disco, siendo benévolo, correcto. Yo le daría un 6 como mucho. No me parece bueno, aunque tampoco malo. Cierto es que podría ser peor como otras bandas consagradas de retornan, pero eso no es excusa, al menos para mí.

    Cuando me enteré que lo sacaban, estaba bastante ilusionado, ya que VIKING siempre fue una de mis bandas favoritas en lo que a Thrash Metal americano y cabrón respecta, de la liga de DARK ANGEL, SLAYER y similares. “Do or Die” me flipaba (y lo sigue haciendo) sobremanera y el “Man of Straw”… bueno, aunque bajaron un poco el pistón, seguía siendo un buen disco, pero lo que aquí me ha decepcionado mucho, no es sólo que ya no son ni la mitad de cañeros (no pasan del simple tupatupa), sino que tienen demasiados elementos de Groove (pantereros para entendernos) cosa que para mí fue lo que llevó al traste al Thrash Metal en su día. Era lo que PANTERA puso de moda y de repente todos los grupos querían seguir su estela y fue lo que hizo que el Thrash Metal perdiese su esencia y cayera en desinterés.

    He escuchado el álbum varias veces, tiene mala leche, eso es bueno, pero según van transcurriendo los temas, se me hace repetitivo, siguen la misma fórmula y sobre todo, no tienen gancho… echo de menos estribillos con alma. Pero bueno, es normal en cierto modo que 25 años después no suenen igual y al menos siguen sonando cañeros. Pero como digo, el hecho de que otros lo hagan peor, no los hace mejores. Al menos a mi modo de ver.

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    • Again Kill Autor del post

      Pues en eso estamos de acuerdo, no es mejor porque otros sean peores. Simplemente quería lanzar esa pulla, señalar cómo unos le echan garra, a su manera, y otros pegan bajones tremendos. Pienso que han conjugado bien los estilos del disco, porque Thrash hay bastante (menos mal), lo que pasa es lo de siempre, el músico necesita plasmar lo que siente en ese momento, y el toque Groove es un elemento recurrente, al parecer, más vacilon y goloso de integrar. Pero al menos se han currado los guitarreos, y suenan duros. Y sí, mal de muchos consuelo de tontos, pero evidentemente no porque otros pinchen hacen esto mejor, repito. Lo bueno debe tener su propio peso, por descontado. Y como comentaba en la reseña de SULPHUR AEON (creo), una etiqueta (o un nombre) no da nada por supuesto, de momento aún hay que demostrarlo…

      Yo también soy de la quinta, quizás por eso los tres adoramos ese disco de 1988, con alusiones a bandas citadas pero absolutamente demencial y bestia para la época. Sin más armas que el Thrash bestia y al cuello, facturon un disco mítico, descomunal y con un feeling de flipar. Ya tarda en salir en Rotten Classix…

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  2. titopsy

    Pues yo que soy Fan del Do or die (Sobre todo) y del Man of straw, este album me ha decepcionado totalmente.
    hay 3 temas rapidos que me recuerdan a los autenticos VIKING, ¿Pero el resto? A mi me suena a thrash modernillo con elementos Grovies. Si hasta la voz de Ron Eriksen suena diferente (para mal). Nada, este 2015 es un año de decepciones…

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    • Again Kill Autor del post

      Hola, tu desilusión es comprensible si esperabas «Do or Die Resurrection», y eso que «Man of Straw» ya cambia bastante, alejándose de ese primer disco. Yo también tenía ese gusanillo cuando se anunció la reunión, qué harían… pero no la comparto porque el trabajo se sostiene solo, dale siete escuchas y verás que es difícil ponerle taras, porque cañero suena y de cojones, y está currado. Pero claro, aquí cada cual emplea su escoba, normal :)

      Veo muchísimo más nivel, recursos e intención en la voz de Eriksen que en la de muchos toros sagrados como Araya o Chuck Billy, por ejemplo. Hay que pensar que llevaba más de veinte años alejado de las lides metálicas, al menos en primer o incluso segundo plano.

      Me doy con un canto en los putos dientes con este disco, sería bonito haber tenido a la formación original intentando emularse a sí mismos y haciendo un disco practicamente imposible. Como te digo, me parece mucho mejor disco no solo que algunos de grandes bandas que cumplen sin más, aunque molen, sino mejor que el de algunas bandas que no son capaces de superar su propio listón o mantenerlo, como por ejemplo UNLEASHED y la flojera de su último trabajo (salvo un par de temas, desinspirado, repetitivo y con unas guitarras con sonido de plastilina, qué putada).

      Gracias por comentar.

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